Carta de Jorge Skibinsky: LA ALIENACION PARENTAL
La siguiente carta de Jorge ha salido publicada en diversos medios:
Según José Manuel Aguilar Cuenca, autor del primer libro publicado en España sobre este tema, El Síndrome de Alienación Parental (S.A.P.) se define como un trastorno caracterizado por “el conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual un progenitor transforma la conciencia de sus hijos, mediante distintas estrategias, con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor, hasta hacerla contradictoria con lo que debería esperarse de su condición”. Esta situación está directamente relacionada con los procesos de separación contenciosa o aquellos que, iniciándose habitualmente de mutuo acuerdo, han derivado en una situación conflictiva.
En ocasiones, estas situaciones se acompañan de falsas denuncias de abusos sexuales o malos tratos, que buscan interrumpir por la vía judicial los contactos del progenitor con el menor. Durante ese tiempo, el progenitor alienador lleva a cabo su campaña de injurias y desacreditación para que, sea como sea la forma en que concluya el proceso penal, los menores ya expresen su rechazo inculcado hacia el progenitor alienado.
Se trata de un maltrato infantil en toda regla, ejecutado por uno de los progenitores, generalmente el que ostenta la custodia, contra sus hijos menores de edad para desacreditar al otro progenitor. Esto está sustentado en el deficiente sistema judicial y las propias leyes que facilitan este tipo de conductas nocivas para el desarrollo intelectual, afectivo y psicológico y emocional de los hijos.
Por ello, se pide el reconocimiento y divulgación se este síndrome así como su reconocimiento por parte de los equipos psicosociales de los juzgados, los profesionales de la abogacía, fiscales de menores, jueces de familia, defensor del menor y personal de los puntos de encuentro, para que tomen las medidas de protección a los menores afectados y se apliquen las medidas de cambio de custodia al progenitor alienado, aconsejados en los casos más graves.
Jorge Skibinsky, Islas Baleares
